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domingo, 4 de enero de 2015

Más Allá Del Espectro (Morgan Robertson)


Morgan Robertson

MÁS ALLÁ DEL ESPECTRO[1]

La tan esperada crisis estaba cerca, y el país se hallaba al borde de la guerra. El jingoísmo[2] era desmesurado. Los trabajadores japoneses fueron movilizados a la ladera occidental, los estudiantes japoneses evacuaron los colegios y los niños japoneses fueron apartados de los patios de recreo.

Las páginas editoriales se vieron invadidas de candentes frases de patriotismo; los púlpitos tronaron con invocaciones al dios de la guerra y oraciones para que todo lo profano desapareciera. Las compañías de reclutas se formaban y desfilaban con armas de madera; al mismo tiempo, las bandas de guerra sacudían el pulso de la nación. Los regimientos militares, los batallones y compañías separadas de infantería y artillería se ejercitaban, practicaban y desfilaban; mientras tanto, el ejército regular era azuzado a ocupar los puestos y guarniciones de la Costa del Pacífico, y la Armada, en tres divisiones, protegía a Hawai, las islas Filipinas y los puertos más grandes del oeste de Estados Unidos.

El Naufragio Del Titan o Futilidad (Morgan Robertson)


El nombre de Morgan Robertson no nos dice mucho, actualmente. Si investigamos sobre él, nos daremos cuenta de que escribió varios relatos y novelas sobre el mar, entre ellos:

     §  Los piratas
§  Más allá del espectro
§  En el valle de las sombras
§  El Naufragio del Titán, o Futilidad.
Es precisamente en esta última novela (Publicada en 1898) en la que llamo la atención del lector. En ella, en una noche de abril, el buque surca a toda máquina las aguas próximas a Terranova. Va a batir un récord despreciando toda prudencia. El riesgo ha sido aceptado. Se trata de un navío revolucionario construido con la tecnología naval más avanzada: sus planchas impermeables son consideradas insumergibles. En plena noche, el vigía avista un iceberg que se les viene encima. Demasiado tarde: el navío choca contra el iceberg a toda máquina. Es la catástrofe. Mueren casi todos sus pasajeros debido a que el buque no lleva suficientes botes salvavidas. ¿Nombre del buque? Titán.

Lo escalofriante de todo el asunto es que fue escrita catorce años antes del viaje del Titanic, y coincide en un 98% de las circunstancias con el acontecimiento real: Por ejemplo; los nombres de los barcos, las causas lejanas, psicológicas y culturales del drama: el orgullo técnico empaña la razón: se lanza a la niebla para batir un récord incumpliendo las normas, los lugares: el Atlántico norte, a la altura de Terranova, la época del año: una noche de abril, la causa inmediata: la colisión con iceberg, la causa de pérdidas humanas: la falta de botes para salvamento. Las coincidencias nos acercan a una sobrecogedora interpretación de esta historia, tal como lo muestra la siguiente gráfica


TITÁN
TITANIC
Pasajeros y equipaje
3,000
2,207
Botes de salvamento
24
20
Tonelaje
75,000
66,000
Longitud
240 m.
268 m.
Velocidad de impacto
25 nudos
23 nudos
Numero de hélices
3
3
Fecha o mes del hundimiento
Abril
Abril
Causa del hundimiento
Fe ciega en la tecnología
Fe ciega en la tecnología
Rotura del casco
A estribor
A estribor
Compartimientos estancos
19
15


Robertson declaró durante toda su vida que su inspiración venía de un "colaborador astral, para utilizar sus propias palabras, es decir, de un espíritu que le guiaba e inspiraba sus trabajos literarios. Esta es la única respuesta que daba para explicar estas coincidencias extraordinarias entre la ficción y la realidad. A pesar de la reedición de su obra, no recoge los frutos de su sorprendente premonición después del naufragio del Titanic, ya que los lectores prefieren conocer los detalles sensacionales de la investigación en vez de la ficción, aunque esté marcada por un extraño sello.


ACERCA DEL AUTOR
Morgan Robertson nació en 1861 en Oswego (Nueva York). A los 16 años, tras sus estudios e bachiller, se enroló en la marina mercante de 1877 a 1886. Posteriormente encontró trabajo en una joyería, pero sus problemas oculares le obligaron a abandonar este empleo fatigante para los ojos y se consagro a la escritura, especializándose en la novela y los relatos marítimos. Aunque era autodidacta poseía una cultura sólida y una poderosa capacidad de expresión, según testimonian sus escritos. Era visiblemente un marginado, un hombre indignado contra la sociedad de su época, que pasó toda su vida dificultades materiales y, en este sentido, parece que Rowland, el personaje central de Futilidad, sea en parte autobiográfico. Con la publicación de sus obras completas consiguió posteriormente cierto reconocimiento, a la vez que se quedaba ciego. Le encontraron muerto en la habitación de un mísero hotel de Atlantic city, el 24 de marzo de 1915, sentado en un sillón de cara al mar.